Piérdete aquí...

Jenn Luqueño
Mexicana. Hacedora de besos. Guapa. No dejo que me afecte el PMS. Fan de bailar en calzones. Cursi a morir. Cinta negra en llorar con las películas románticas.

Descubrí que existías y supe entonces de qué me gustaría morir. Te puedo querer tanto como para establecer un récord guiness y salir en el noticiero. Porque cuando nos besamos, rompemos, además de las tensiones, los marcos sociales de la duración. Y eso es tan extraordinario, tan bonito, que el mundo se tiene que enterar.

Me gusta aceptar que me gustas, pues al tocarnos, el tiempo se detiene, como si fuésemos sus dueños.

Me desbarato al exponerme, eso lo sé muy bien. Pero me rehago cada vez que me ves, pues eres la catástrofe más bonita que he conocido. Eres la mirada más bonita en la que me he encontrado, y—quizá— el dolor que más me merezco.

Daré entonces todo el amor que pueda cuanto pueda, para luego descansar en el amor que reciba. Aunque no lo reciba de ti. Pues nunca pensé que me ibas a doler, ni que te pudiera echar de más. Aparte de echarte de menos.

Sólo espero que de sorpresa cuando anden juntos, me pienses un poquito.

Yo ya no hablo de amor como en aquel entonces. Pero si hablo del amor es porque me amo y al fin y al cabo más vale hablar de cosas que se conocen intensamente. Que se hacen intensamente. ¿Pues dónde podré decir amor sino en mi amor, amándome?

Si te amo, te acepto seas como seas, tengas lo que tengas, guste lo que te guste,
opines lo que opines. Incluso… sientas lo que sientas.

Tú eres mi lugar favorito, donde fui feliz. Y por consiguiente el lugar al que no debo volver. Pero no importa quién perdió más que el otro, ambos perdimos.
La derrota es nuestra. Y nada será tan nuestro ahora.

Lo triste es que pensemos que olvidar es necesario, como si olvidar perdonara o viceversa. Pero no tenemos poder cuando el olvido es el asunto. Nadie se jacta de olvidar. Pues el olvido como venganza es imposible. Llega sin avisar, sin que te enteres. Así que sólo espero que de sorpresa cuando anden juntos, me pienses un poquito.

Poquito, Te Seguiré Abrazando — J. Porcupine (via autosuficiente)